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El vocabulario pone el método. Tú, la constancia.

¿Alguna vez has abandonado un libro de vocabulario con las primeras treinta páginas negras de tanto subrayar y el resto impecable?

El problema no es la fuerza de voluntad, sino el orden. Nadie puede calcular a ojo qué repasar ni cuándo. HaruHaru es un vocabulario coreano que hace ese cálculo por ti. Reúne 14.096 palabras en coreano, de las letras del hangul al TOPIK 1–6 y el vocabulario fuera del TOPIK, y tú solo tienes que hacer las tarjetas de hoy.

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La app de HaruHaru llegará pronto.

“¿Qué estudio hoy?”

El orden ya está en el vocabulario. Recorres los 199 caracteres del hangul en orden (vocales, consonantes, tabla de sílabas y consonantes finales), y después vienen las 14.096 palabras del TOPIK 1 al 6 y del vocabulario fuera del TOPIK, en días de 50 tarjetas. Solo tienes que abrir un Día y pasar las tarjetas; la página de inicio recuerda hasta dónde llegaste y te deja seguir desde ahí.

Para fijar los niveles partimos de los niveles de vocabulario del “Currículo Estándar Internacional para la Enseñanza del Coreano”, del Instituto Nacional de la Lengua Coreana, y tuvimos en cuenta, además, cuánto se usa realmente cada palabra hoy en día.

“Ya lo vi una vez. ¿Por qué no se me queda?”

Porque así funciona la memoria.

En 1885, Hermann Ebbinghaus experimentó consigo mismo para medir a qué velocidad se borran los recuerdos y trazó la curva del olvido. De lo que acabas de aprender, casi la mitad desaparece en una hora, y dos tercios o más en un día. Que hoy no te salga una palabra que ayer te sabías perfectamente no es falta de voluntad.

Pero la curva tiene una escapatoria. Si recuerdas algo justo antes de olvidarlo, la curva se suaviza. Ver una palabra una vez al día durante diez días la fija mucho más que verla diez veces en un solo día. Se llama efecto de espaciamiento, y lo confirmó un metaanálisis de 2006 que reunió 317 experimentos publicados en 184 artículos. Ese mismo estudio halló que, cuanto más tiempo quieras recordar algo, más hay que separar los repasos.

Así que la clave está en saber cuándo es “justo antes de olvidarlo”. Y eso nadie lo puede adivinar a ojo.

“Entonces, ¿cuándo tengo que repasarla?”

En el momento en que la probabilidad de recordarla baja al 90%.

HaruHaru traza una curva del olvido distinta para cada tarjeta. El punto en que el recuerdo ya se ha empañado un poco, pero todavía no se ha ido, es el momento del próximo encuentro. Si la repasas cuando ya no la recuerdas en absoluto, toca aprenderla desde cero; si la repasas demasiado pronto, sigue tan fresca que no se calienta nada. Los recuerdos que cuesta evocar son los que más duran, así que se trata de encontrar el momento en que un solo repaso rinde al máximo.

El simple hecho de intentar recordar el significado antes de verlo ya refuerza la memoria, mucho más que volver a leerlo. Esos segundos de pausa antes de voltear la tarjeta son el momento más importante.

Cada vez que aciertas, la curva se suaviza y el próximo encuentro se aleja. Para una palabra recién aprendida es a los 10 minutos; para una que ya has acertado varias veces, a los pocos días; y para una que ya dominas, al cabo de unos meses. Si fallas, el intervalo vuelve a acortarse. Debajo de cada botón de calificación se indica cuándo volverás a ver la tarjeta, así que ves qué cambia cada respuesta antes de elegirla.

Los cálculos los hace FSRS, el algoritmo de repetición espaciada que viene integrado en Anki, un modelo afinado con 700 millones de repasos de 10.000 estudiantes reales. HaruHaru usa su versión más reciente tal cual.

“¿Cuánto sé ahora mismo?”

Cada palabra tiene una temperatura: el punto de su curva del olvido en el que está ahora, convertido en color.

Una palabra recién aprendida luce un verde cálido; una que hace tiempo que no ves se va enfriando del amarillo al naranja, y una que has fallado tres veces o más se hunde en el rojo. Repasar es volver a calentar las palabras que se han enfriado.

Podríamos haber usado números, pero no lo hicimos. Un “73%” te obliga a leerlo y a pensar una vez más; un color se entiende de un vistazo. Al recorrer una lista de palabras, los huecos saltan a la vista solos. La tabla del hangul lleva los mismos colores, así que los caracteres que aún no has tocado se ven enseguida.

“¿Y si nunca he visto el hangul?”

Al principio del vocabulario hay un apartado con los 199 caracteres del hangul. Primero aprendes las vocales básicas y las consonantes básicas, luego las combinas y las lees con la tabla de sílabas, y después pasas a las vocales compuestas, las consonantes tensas y las consonantes finales. La tabla del hangul está dividida en estos seis bloques, así que en la propia tabla ves enseguida qué parte estás estudiando.

Cada carácter lleva una voz nativa y su romanización. La romanización sigue la “Romanización revisada del coreano” del Gobierno de Corea del Sur, y es solo una guía: el sonido real lo oyes en la voz. Cada consonante se lee añadiéndole ㅏ, como “ㄱ”, que se lee “가”. Las consonantes finales solo tienen siete sonidos, así que las que suenan igual están reunidas en una misma columna. En la tabla del hangul también puedes ocultar la romanización y hacer clic en los caracteres uno a uno para ponerte a prueba.

“¿Qué tienen de especial las palabras coreanas?”

Muchas palabras no se leen tal como se escriben, así que, cuando la pronunciación es distinta, la anotamos en hangul, como en “학교 [학꾜]”. Puedes escucharlas con la voz que elijas entre dos femeninas y dos masculinas.

Las palabras que cambian de forma muestran también sus formas, como “들어요 · 들었어요 · 듣는”, y si son irregulares, lo indicamos. Si escribes “들었어요” o “학교에서” en el buscador, aparecen “듣다” y “학교”. También anotamos los patrones con las partículas que suelen acompañarlas, como “~을/를 듣다”.

En los préstamos, el reverso de la tarjeta muestra la palabra original. Las palabras distintas que se escriben igual llevan en el frente una frase corta, como “말을 하다” o “말 한 마리”, para que sepas de qué palabra se trata en cuanto ves la tarjeta.

“¿Qué puedo hacer en la web?”

Puedes abrir todo el vocabulario en tu navegador. Busca entre las 14.096 palabras por la palabra, por una forma conjugada o por el significado, y baja por niveles y días hasta llegar a una página por palabra. En las listas puedes ocultar la pronunciación y los significados y mezclar las palabras para ponerte a prueba, y si calificas las tarjetas al pasarlas, las palabras reciben su temperatura.

No hay registro ni inicio de sesión. Las temperaturas que asignes se quedan solo en ese navegador. Estamos preparando la app de HaruHaru, ideal para mantener el ritmo cada día.

Y además

  • Al voltear una tarjeta, se reproduce automáticamente la pronunciación
  • Mezcla el orden de las listas para no depender del orden en que memorizaste las palabras
  • Temas claro y oscuro

Tanto los principiantes absolutos que arrancan desde el hangul como quienes preparan el TOPIK y organizan el vocabulario por niveles pueden empezar con este mismo vocabulario.

El vocabulario pone el método. Tú, la constancia.

Solo tienes que terminar las tarjetas de hoy.